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Adios mi niño

Adios mi niño
Bueno.
Tengo que comunicar el triste fallecimiento de Hamlet, apodo: niño.

Les juro que se me caen las lagrimas. Es muy duro para mí tener que escribir eso.
En realidad había superado el shock, pero ahora que escribo esto vuelvo a caer.

Estaba mal como de hace cuatro semanas, o tres, no recuerdo, comenzo a comer muy poquito, pero pensamos que era lo que siempre le daba en los cambios de época, pero no, derrepente ya ni tomaba agua, le intentábamos dar de todo, plátano, frutilla, puki, lechuga comía muy poco, creo que lo hacía por nosotros, se la comía por nosotros para vivir un tiempo más, pero como dije, luego de un tiempo dejó de tomar agua. Pero a pesar de todo eso, cuando no estaba tan mal tenía energias, corría, jugaba a la pelota, saltaba. Lo peor es que comía de todo, menos su comida. Pero luego comenzó a verse mas deprimido, mas bajoneado sin tantas ganas de jugar, le hacía cariño y nada.
Ayer en la mañana dejamos la puerta de la cocina sin quierer y corrió a mi pieza. Lo tomé, fué fácil ya que ni se movía, y se hechó en mi cama, al lado mío, me obseraba como estudiaba mientras le hacía cariño. Su respiración era diferente, no sé si lo noté así porque estaba muy flaco o qué. En ese minuto tomamos la decisión de llevarlo al veterinario, nunca se había mostrado tan bien dentro del auto, hasta pensamos que se había mejorado con el susto del veterinario. De hecho tenía fuerzas para mantenerse de pie y sujetarse para no caerse. La veterinaria lo tomó rápido, pero aún así el quería salvar su vida, no quería ser tomado se lanzaba hacía donde estaba yo (tal vez pensando que yo lo iba a proteger).
Le tomaron radiografía de su estomago y tenía una pelota gigante, que tenía que operarse para ser retirada. Pero en esos momentos no podía hacerse la operación, había que esperar hasta el lunes. La veterinaria le dió suero, remedios para disminuir el dolor y dijo que lo trajeramos el lunes para operarlo.
Acá en la casa le dimos de todo, agua, jugo de piña, sus remedios, compota de manzana (le encantaba la manzana) todo en jeringa, le tomamos hasta la temperatura. Estaba un poco baja, pero aún así estaba bien.
Le pusimos hasta guatero, le envolvimos en una frasada de polar y ahí durmió.
Según me cuentan a las 4 lo fueron a ver y apenas caminaba, no quisieron darle mas jugo, solo remedios para aminorizar el dolor. Lo dejaron con la radio prendida. Y a las cinco o seis de la mañana murió. Estaba en un lugar y donde lo encontraron muerto era otro, talvez quería ir al baño (a su jaula) y por caminar gastó su última fuerza y ahí murió. Pucha, talvez habría querido haber muerto estando rodeado de nosotros, pero no fue así. Lo siento conejo, lo siento hamlet, lo siento niño, lo siento pankeckas.

No puedo seguir escribiendo...


# Posté le dimanche 02 novembre 2008 11:02

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